¿Por qué un atlas?
Todos necesitamos un punto de referencia desde el cual saber nuestra propia posición. Perderse es fácil.
En este mundo, aún más.
Todos somos náufragos. En algún instante nos hemos perdido y los que han tenido la suerte de encontrarse saben bien que la diferencia está sujeta a los vaivenes del azar.
Yo me perdí, y me encontré. En la soledad hallé infinitas respuestas a una sola pregunta. En este libro he desentrañado algunos de los senderos que opté por explorar. Espero que os guste.
