Cita del día

“He buscado a través de lo físico, lo metafísico, lo delirante, … y vuelta a empezar. Y he hecho el descubrimiento más importante de mi carrera, el más importante de mi vida. Sólo en las misteriosas ecuaciones del amor puede encontrarse alguna lógica”. (John F. Nash)

Buscar este blog

lunes, 5 de diciembre de 2011

Un icono del urban art desaparecido

En todas mis visitas a Berlín había siempre una visita de carácter casi obligado. Ninguno de sus numerosos y espléndidos museos, o sus muchas cervecerías donde degustar una buena pinta acompañada de un currywurst, ha ejercido en mi tal atracción. La Tacheles era considerada la "Capilla Sixtina" de los graffitis.  Ubicado en un edificio en ruinas de la conocida calle Oranienburger, es el centro cultural alternativo más famoso de Berlín. Su aspecto siniestro y descuidado podía dar a una mala interpretación, pero se trataba de una de las principales galerías de arte urbano de la ciudad y al año recibía más de 400.000 visitas. 

Curiosos turistas se mezclaban en angostos pasillos mal iluminados con marchantes de arte y los mismos inquilinos de los apartamentos. A lo largo de las cinco plantas del edificio se podían encontrar numerosos talleres de artistas y algunos bares en los que se puede tomar algo disfrutando de una atmósfera diferente, acompañados por la música de algún artista desconocido. El patio del Kunsthaus Tacheles era el improvisado taller de excéntricos artistas que trabajaban y exponían sus obras para venderlas al aire libre usando chatarra como el revulsivo de sus creaciones.
El edificio era en principio parte de una galería comercial que comunicaba las calles Oranienburger con Friedrichstrasse. Durante la II Guerra mundial fue utilizado por los nazis. En la toma de la ciudad quedó reducido a un esqueleto vertebrado de hormigón y acero. Negro y con agujeros de la metralla. El Gobierno de Alemania del Este aprobó su demolición pero ésta nunca llego a efectuarse. Tras la caída del Muro de Berlín, en los barrios del este de Berlín se creó una subcultura con la filosofía principal de la autonomía, la improvisación y la espontaneidad.


Muchos artistas ocuparon los edificios que habían quedado vacíos debido a la migración del este hacia el oeste y los ciudadanos creyeron que era una buena idea que alguien diera un uso a los edificios en vez de dejarlos derrumbarse. Artistas lo "okuparon" convirtiéndolo en un centro de arte urbano y postmoderno.

Interior de las galerias

Aunque últimamente dejó de ser el bastión anárquico que fue, seguía siendo un caótico conglomerado de galerías y estudios cubiertos de graffitis donde había un cine, una cafetería y una cervecería al aire libre. Era imposible no unirse a alguna actividad como lecturas, teatro, exposiciones, fiestas. En sus paredes se respiraba un rancio olor a punk que el sabor de un euro en horas bajas ha terminado matando. Concretamente, un desalojo a cambio de un millón de euros a los inquilinos del edifico. Quién sabe si el euro no terminará como ese edificio, vendido.

Lugar del emblemático Tacheles

No hay comentarios:

Publicar un comentario