¿Cuántos clics hacen falta para encontrar una ganga en Internet? Depende de cómo se haga la búsqueda. Puedes visitar las webs de 50 aerolíneas y 30 agencias, o acortar tiempo y gastar menos dedo utilizando los metabuscadores, sabuesos digitales que juegan con el precio máximo que se está dispuesto a pagar por un billete y permiten rastrear vuelos baratos introduciendo sólo el aeropuerto de origen (o el de destino).
Trabber presume de ser el primer metabuscador de billetes aéreos desarrollado íntegramente en España, en 2005. "Somos dos viajeros y nos pasábamos horas de página en página buscando la mejor tarifa aérea, una tarea bastante pesada. Intuimos que a mucha gente le pasaba lo mismo y decidimos desarrollar una herramienta que automatizase la búsqueda", explica Daniel Katime, creador, junto con Óscar Frías, de esta web que recibe cada día miles de visitas. Desde entonces han ido ampliando sus prestaciones, incorporando a la página un motor de búsquedas más potente y flexible y herramientas como Trabber Respuestas, que intenta resolver dudas viajeras.
Trabber nació en la estela de proyectos como Skyscanner una pequeña empresa creada en 2003 en Edimburgo y disponible hoy en 18 idiomas, entre ellos el español, o los estadounidenses Kayak y Mobissimo.
Easyviajar reúne en una misma web información editorial sobre los destinos, mapas, comparativas de hoteles (cuentan con un equipo de periodistas especializados y colaboradores que viajan constantemente y se dedican a evaluar los establecimientos), consejos prácticos, foro para viajeros y noticias del sector. Algo parecido a lo que se puede encontrar en el portal danés Momondo.
Megavuelos se ha especializado en rutas de bajo coste y ofrece información sobre las principales aerolíneas low cost que existen en España y los aeropuertos desde las que operan. Su sistema de rastreo permite localizar un vuelo por ciudad de origen, aeropuerto de destino, ruta o compañía.
Liligo busca simultáneamente en las webs de 250 agencias, compañías aéreas y operadores turísticos, para después comparar los mejores precios. Su especialidad son los vuelos low cost.
Travel Jungle extiende su coto de caza a hoteles, coches de alquiler y viajes combinados.
Mirayvuela incorpora a cada tarifa un semáforo que indica si es recomendable comprar o no: verde, adelante, es un chollo; rojo, no compres, busca otro precio; ámbar, no está mal, decide tú.
Liligo busca simultáneamente en las webs de 250 agencias, compañías aéreas y operadores turísticos, para después comparar los mejores precios. Su especialidad son los vuelos low cost.
Travel Jungle extiende su coto de caza a hoteles, coches de alquiler y viajes combinados.
Mirayvuela incorpora a cada tarifa un semáforo que indica si es recomendable comprar o no: verde, adelante, es un chollo; rojo, no compres, busca otro precio; ámbar, no está mal, decide tú.
Aunque se sale de la lista (en rigor, no es un motor de búsqueda) habría que citar también a Travelzoo. Su equipo de sabuesos reúne cada semana las 20 mejores ofertas (de vuelos a China a fines de semana en París) de agencias, hoteles y aerolíneas. Para acceder a ellas o recibirlas por email hay que registrarse en su web. No os preocupéis, es gratis.
Hay que aclarar que estos 10 buscadores no son agencias (sí lo son en cambio webs como Rumbo, Lastminute, Atrápalo , Travelocity y Expedia, entre otras), sino que ejercen de intermediarios entre los vendedores y sus potenciales clientes, pero no venden viajes ni emiten billetes. Para hacer la reserva hay que seguir el enlace hasta la web del proveedor y esperar que otros no se nos hayan adelantado: la probabilidad de que una ganga vuele es proporcional al tiempo que lleva colgada en el buscador, por lo que resulta muy útil suscribirse a sus sistemas de alertas (newsletters o RSS). La mayoría dispone ya de aplicaciones gratuitas para iPhone, tabletas y otros modelos de smartphones.
Os preguntaréis: entonces, si no venden billetes, ¿cómo se financian?
En unos casos, como ocurre con Trabber, mediante lo que se conoce como CPA (coste por adquisición): el buscador percibe un porcentaje de cada compra que se realiza siguiendo el link desde su web. Otras, como Easyviajar, se financian mediante el llamado CPC (coste por clic): cobran una pequeña suma fija (unos 0,5 euros) cada vez que se enlaza desde el buscador, aunque no se llegue a comprar el billete.
Si una vez encontrado el billete buscais un alojamiento barato, no dudéis en mirar en la web Couchsurfing. Una forma de viajar por el mundo compartiendo el sofá de tu casa y conociendo gente de una manera más personal. Esta modalidad de hospedaje está calando hondo en Europa y América.
En unos casos, como ocurre con Trabber, mediante lo que se conoce como CPA (coste por adquisición): el buscador percibe un porcentaje de cada compra que se realiza siguiendo el link desde su web. Otras, como Easyviajar, se financian mediante el llamado CPC (coste por clic): cobran una pequeña suma fija (unos 0,5 euros) cada vez que se enlaza desde el buscador, aunque no se llegue a comprar el billete.
Si una vez encontrado el billete buscais un alojamiento barato, no dudéis en mirar en la web Couchsurfing. Una forma de viajar por el mundo compartiendo el sofá de tu casa y conociendo gente de una manera más personal. Esta modalidad de hospedaje está calando hondo en Europa y América.
No hay comentarios:
Publicar un comentario